Según cuenta la leyenda, George Washington, presidente de los Estados Unidos de América, perdió todos sus dientes de joven y por ello llevaba una prótesis dental de madera. 
Esto no es del todo cierto. El presidente llevo en su vida numerosas prótesis dentales, nunca de madera, siendo la definitiva con dientes tallados en marfil de elefante e hipopótamo y fijados en oro.